viernes, 14 de febrero de 2014

NO IMPORTA A DÓNDE VAN TUS CANCIONES


Este post es también de Xenia, y de Garrincha.

En febrero del 2007, tras su concierto en Luz de Gas, Santiago Feliú accedió a responder un cuestionario vía mail. Envié las preguntas sin tener la certeza de que al volver a La Habana, recordara responder.

A pesar de haber construido una carrera bastante larga y consistente, son muchos los que te siguen considerando un “alternativo”. ¿Asumes conscientemente una posición alternativa, o forma parte de los mitos?

Soy un trovador auténtico, vengo de la canción trovadoresca de mi país... Luego me influyó el rock, el flamenco, el folk. Esto le dio cierto rock a mi poética y a mi música, es decir a mi canción.... De ahí lo alternativo.

Alguna vez dijiste que no te importa a dónde van tus canciones. ¿Piensas lo mismo hoy?

Claro que sí. ¿Qué importancia tiene? El caso es que me mantienen literalmente vivo, espero cantar lo más posible porque de los discos cada vez viviremos menos...

¿Qué es La Habana para ti? ¿En qué crees cambiarían tus canciones si vivieses fuera de la isla para siempre?

La Habana es como las ganas de llegar a casa después de un viaje. He vivido fuera de Cuba: España, Argentina, Colombia. Nunca pensé en no volver. Mis canciones tienen del entorno en que viví, dentro y fuera de Cuba.

Desde hace algún tiempo no te escuchamos canciones absolutamente nuevas. ¿Se agotaron los temas o estás demasiado ocupado viviendo?

Eso de hacer canciones buenas no es sencillo. Lo nuevo tiene que estar al nivel de lo hecho o mejor. La verdad es que canto lo mejor que tengo. Ahora estoy cantando cuatro nuevas. Trato de buscar cierta ingeniosidad musical y poética. Los temas siempre están, el tema es lo sorprendente desde la música. Igual las buenas canciones se aprenden a cantar con los años. Ya sé que soy vago, pero espero más de la espontaneidad que del oficio. Me aterra aburrirme.

Hospitalet y Luz de Gas, ¿qué ha quedado en ti de cada uno de estos conciertos?

Me han recibido muy bien, me han pedido otra. Me he sentido bien, ya me invitaron al próximo Barnasants. Yo feliz porque además estoy con mi hijo que vive aquí.

Se ha comentado y comprobado en tus conciertos, que a menudo surge la música primero y va buscando el texto durante un período, hasta que finalmente se encuentran. ¿Hay algún texto que ande buscando su música?

Más bien muchas músicas esperando sus textos. Canto dos en el show. Fluidamente me salen canciones sin palabras. Me acostumbro tanto a cantarlas así, como si así fueran. Escribir me cuesta más, sobre todo cuando estás sujeto a un esquema musical preconcebido y cuando además has dicho tanto, creo. Nada, este año grabo sí o sí.

¿En tu trabajo te satisfacen más las armonías, los textos o la interpretación?

Cada cosa tiene su punto. Pero esa parte de la creación es fantástica.

¿Qué te gustaría que hubiese sido diferente en tu vida?

No sé, no tiene sentido comerse el coco con eso.

Tus conciertos pueden ser, a veces, experiencias desconcertantes: la espontaneidad deviene caos, especialmente cuando repites fragmentos o incluso canciones enteras. ¿Perfeccionismo o confianza en la fidelidad y paciencia de tu público?

Soy todo lo sincero que soy en el escenario, eso el público lo nota y lo agradece.

¿Una canción, solo una, por la que te gustaría que se te recordase?

No me importa, pero si quieres una... Iceberg.

¿Una que no sea tuya y que te hubiese gustado escribir?

Tampoco me importa, pero si quieres...Lucía.

Te propongo una fantasía. En tu obra no pocos textos llevan nombre de mujer. ¿Qué pensarías si, de repente, el mundo se llena de canciones que se llamen “Santiago”, y traten sobre ti?

Espero no estar en este mundo si algo así pasa.


martes, 5 de febrero de 2013

Democracia apócrifa y maloliente

Podría pensarse que viniendo de una dictadura, tendría yo más amor por la democracia. Y más condescendencia al valorarla. Va a ser que no. Y es que la política me confunde. A los hechos os remito.

El Partido Popular ganó las elecciones con un programa electoral que luego no ha cumplido. Pero igual el hecho de que hayan mentido para lograr votos no es importante. En abril del 2009, al referirse a la vinculación con el caso Gürtel de Luis Bárcenas, y el eurodiputado Gerardo Galeote, Mariano Rajoy decía: "Ellos afirman su inocencia y yo estoy convencido de que nadie podrá probar que no son inocentes".  

¿Cuando le creo? ¿Cuándo no miente? ¿En abril del 2009, o el pasado sábado cuando dijo?: "En este partido no se pagan cantidades que no hayan sido registradas en la contabilidad del partido ni que de cualquier otra manera resulten fiscalmente opacas. No es cierto que hayamos percibido dinero en metálico que hayamos ocultado al Fisco. Todas nuestras retribuciones se han ajustado a la más estricta legalidad a lo largo de todos estos años. Cualquier deducción de irregularidad alguna en nuestro comportamiento a partir de los papeles apócrifos que motivan esta situación no responde a la verdad, es total y radicalmente falsa."

Las palabras del presidente del gobierno han sido corroboradas ayer por el mismísimo Bárcenas: "existe una operación de acoso y derribo contra el partido y, especialmente, contra Mariano Rajoy orquestada por aquellos que no tienen otra forma de llegar al poder". Y entonces llegan a donde siempre: los que están en el poder culpan a la oposición de todos sus males. Todo se reduce a una conspiración de la izquierda. De seguro en los próximos días dirán que Pablo Gallego García, el autor de la petición UN MILLÓN DE FIRMAS PARA LA DIMISIÓN DE LA CÚPULA DEL PP (en www.change.org), es un hijo bastardo de Rubalcaba.

Lo de que Bárcenas mantuviese despacho en Génova, secretaria y coche oficial tampoco es raro. Lo de que Rajoy no cese a Ana Mato no nos debe oler a chamusquina. Y no lo digo por las innumerables sesiones de rayos UVA a las que se somete la ministra de Sanidad para mantener ese moreno, sino porque así explica que Jesús Sepúlveda, su exmarido que dimitió en 2009 al ser imputado en Gürtel, siga cobrando por el PP: "desde hace muchos años es empleado del PP. Mucho antes de tener responsabilidades políticas. Como miembro de la plantilla del PP, tiene unos derechos que hay que respetar."

Los acontecimientos de los últimos días son para leer muy entrelíneas. Que las filtraciones hayan confabulado a los diarios EL PAIS y EL MUNDO activa suspicacias, que hoy se desatan con la opinión de Luis María Ansón: "ha sonado la hora del retorno de Aznar. Es el dirigente popular con más autoridad en el partido, el que puede poner orden en la zozobra de Génova, regenerar los cuadros dirigentes, despiojar a los pepepijos, expeler a los presuntos sobrecogedores, embalsamar a los calandrajos, restaurar el prestigio perdido."

Tiemble Génova y la península entera. Desde el principio de tanto papel de váter (o de Bárcenas, que no es lo mismo pero es igual), y tanto Gürtel, intenté ignorar intereses ocultos y guerritas internas de peperos. Un eco me abofetea hoy: "España va bien".

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Reconciliación

Ciertos viajes se emprenden con la ilusión de apropiarse de un mundo desconocido. Mi último, se inició hace un mes.
Estaba convencida de ir hacia un paisaje ajeno, aunque algunos de los protagonistas me eran propios. Solo nos había separado el no haber vivido por una década  en el mismo espacio.
He tardado más de dos semanas en reponerme. Algunos personajes olvidaron de dónde vinieron, dónde corrían cuando eran niños, quiénes eran sus amigos y que a veces casi nada tenían para comer. Ahora viven confortablemente en un mundo engañoso, como de parque temático.
Durante largas noches sin dormir, resignada me he repetido que las cosas suceden porque deben suceder. Que también yo vivía ajena a unas cuantas realidades, porque la miseria humana no pide permiso para alojarse entre los tuyos.
En medio de un ingente tormento, ya me he reconciliado conmigo misma. El viaje abrió mis ojos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Bye, bye, blue passport

Llegó el día. Pensaba en algo más ceremonioso, pero la realidad shockea. Larguísima espera de casi sesenta personas que estábamos citadas para la misma hora. Una jueza que nos pide que apaguemos nuestros teléfonos móviles, mientras él de ella suena sin que deje de atenderlo.
No deseaba nada solemne, porque para mí no es más que un mero trámite. Que ni era de allá, ni soy de aquí. Ser española importa para dejar de pedir visa en muchos sitios. Ni más ni menos, en mi caso. Es un desahogo sentir que el mundo es más tuyo, más asequible. Pobre pasaporte azul, ya estás arrinconado.

sábado, 14 de abril de 2012

Azares

No le conozco de nada, y muy poco de su literatura. Creo que alguna vez comencé Tuyo es el reino, pero no sé por qué la dejé.
Con Inventario secreto de La Habana (Tusquet Editores, 2004) todo ha sido diferente: ya la foto de cubierta me enganchó. Vino después, desde las primeras páginas, la belleza del texto sencillo, la envidia de haber querido escribirlo yo:
"¡Qué angustia hay que tener, Dios mío, para andar siempre de bailoteos, con la jarana y la sonrisa en los labios!"
"Me pregunté si no me había pasado la vida esperando, me pregunté más: ¿no sería que en La Habana todo se resumía a esperar, que La Habana se fundó para que todo el que naciera en ella se viera en la obligación de esperar?"
Como el anciano de la foto del cántabro Pedro F. Palazuelos, comencé a subir la escalera de los recuerdos de aquella ciudad. Y no pude detenerme. Descubrí que para Abilio y para mí algunas palabras tienen sentidos paralelos: Marianano, Obelisco, mar. Ambos llevamos 10 años residiendo en Barcelona. Creo que sin ser de ninguna parte, y sin añoranzas. Lo que ha sido, fue. Lo dejamos atrás resueltos, hastiados, porque el tiempo que no se vive no vuelve.
"Y es que en La Habana el tiempo avanza detenido, o no avanza. Somos quizá nosotros quienes intentamos deslizarnos por un inexorable muro de tiempo estancado".

domingo, 8 de abril de 2012

Morirnos de amor y de ganas

Tuvo que venir él, para que yo volviese a La Habana. Con el pensamiento. Sintiendo sus canciones, en la Casa América de Catalunya (Còrsega 299 Entresuelo, 08008 Barcelona), entre viejos conocidos de la Lenin, creí volver a tener 20.
Gerardo llevaba dos años sin viajar, según confesó. Era su primer concierto en Barcelona. Cuando escuché Sábanas blancas, Cuidado cuando corres, o Giovanna, regresé a esa isla tan de él, tan de todos, pese a los perversos que se han obcecado en enseñarnos solo odio, recelos y a ver el enemigo en cualquier otro.




viernes, 6 de abril de 2012

Besos

Parecían salidos de un after. Se besaban caminando, sin parar, uno frente al otro. Ella iba de espaldas, subida sobre unos tacones tremendos. Él, de frente, incitaba. Con sus caricias me hicieron olvidar la aciaga ciudad que en estos días no reconozco. Se ha esfumado aquella Barcelona que me recibió a fines del 2001.
En la urbe del 2012, los políticos luchan por Eurovegas, la gente habla de cómo llegar a fin de mes, de desahucios, de la banca que permanentemente nos sigue robando a todos, de copiosos empresarios que se aprovechan de la crisis, de despidos. Y luego el eco de una machacona cantaleta: "el gobierno no quiere tomar estas medidas, pero no hay alternativas".
Mientras ella y él se siguen besando, ya lejanos, dejo de desvariar. Y vuelvo por fin a mi lectura. Amberes, Roberto Bolaño: "La mierda goteaba de las frases a la altura de los pechos, de tal manera que no puede seguir sentado y me aproximé a la barra".