domingo, 8 de abril de 2012

Morirnos de amor y de ganas

Tuvo que venir él, para que yo volviese a La Habana. Con el pensamiento. Sintiendo sus canciones, en la Casa América de Catalunya (Còrsega 299 Entresuelo, 08008 Barcelona), entre viejos conocidos de la Lenin, creí volver a tener 20.
Gerardo llevaba dos años sin viajar, según confesó. Era su primer concierto en Barcelona. Cuando escuché Sábanas blancas, Cuidado cuando corres, o Giovanna, regresé a esa isla tan de él, tan de todos, pese a los perversos que se han obcecado en enseñarnos solo odio, recelos y a ver el enemigo en cualquier otro.




viernes, 6 de abril de 2012

Besos

Parecían salidos de un after. Se besaban caminando, sin parar, uno frente al otro. Ella iba de espaldas, subida sobre unos tacones tremendos. Él, de frente, incitaba. Con sus caricias me hicieron olvidar la aciaga ciudad que en estos días no reconozco. Se ha esfumado aquella Barcelona que me recibió a fines del 2001.
En la urbe del 2012, los políticos luchan por Eurovegas, la gente habla de cómo llegar a fin de mes, de desahucios, de la banca que permanentemente nos sigue robando a todos, de copiosos empresarios que se aprovechan de la crisis, de despidos. Y luego el eco de una machacona cantaleta: "el gobierno no quiere tomar estas medidas, pero no hay alternativas".
Mientras ella y él se siguen besando, ya lejanos, dejo de desvariar. Y vuelvo por fin a mi lectura. Amberes, Roberto Bolaño: "La mierda goteaba de las frases a la altura de los pechos, de tal manera que no puede seguir sentado y me aproximé a la barra".

sábado, 31 de marzo de 2012

La isla de Kami

De manera fortuita, así nos conocimos. Entre cañas, en un bar. Entonces el Kami nos contó de su nuevo proyecto. Es de Pinar del Río, pero en La Habana se ganaba bien la vida con los cocodrilos. En Barcelona, cualquier material le sirve para sus creaciones. Lo aprovecha todo. Ayer inauguró oficialmente su taller: para quienes gusten de lo diferente. Es un buen tipo el Kami, mucha suerte para él.




jueves, 29 de marzo de 2012

Huelga general

Me gusta mi barrio, en huelga. Las terrazas han desaparecido de la Rambla del Poble Nou. He caminado unas dos horas intentando captar cómo lo está viviendo la gente.
Da igual lo que digan después gobierno y sindicatos: cada uno tirará para sí. Soy muy recelosa con las cifras. Pero en la edición digital del diario EL PAIS se leen noticias reconfortantes: "El sector industrial del área metropolitana de Barcelona y la zona petroquímica de Tarragona ha arrancado el día con una actividad mínima después de que sus trabajadores se hayan sumado a la huelga general que han convocado las principales organizaciones sindicales. El paro ha sido masivo en las grandes empresas, sobre todo las del metal, como Nissan, Seat, Ficosa o Valeo, que mantienen totalmente paralizada la actividad".


domingo, 22 de enero de 2012

Silencio

Cuántas veces hemos estado con amigos o conocidos, y alguien hace una pregunta incómoda. De esas que todos preferimos evitar, no responder, cambiar de tema.
El silencio fue durante mucho tiempo la tabla salvadora para quienes vivimos y trabajamos en Cuba. No decías lo que pensabas y te evitabas problemas. Casi todos lo hacíamos, convirtiéndonos en coautores de un gran desmán que ya dura más de cinco décadas.
Pero de un tiempo a esta parte, muchos han olvidado que el silencio es. Y cacarean sin sentido, hasta quedar en evidencia.
Ha muerto un hombre que tenía dos hijos. Silencio. Respeten el dolor del otro. Silencio. No vociferéis vaciedades. Silencio.
Los hacedores de la algarabía coral están defendiendo el rapto de una isla por unos pocos. Esos pocos que cuando hacen (¿hicieron?) algo bien, se jactaron de ser los mejores del planeta. Pero si son condenados por violar los derechos humanos, siempre invocan al, y los otros (el resto del mundo) más.
Quitémonos las máscaras. Silencio. Cada uno asuma su parte de culpa ante esta tropelía que persisten en llamar Revolución. Silencio.

viernes, 23 de diciembre de 2011

La expo del año

Sería la exposición del año. Había sido trabajoso, continuamente moviéndose de un lado a otro. Sin anunciarlo a nadie, ni a sus mejores amigos, emprendió el proyecto.
Lo primero fue diseñar la cámara: nada de muecas, expresiones, ademanes, gestos, sonrisas, lágrimas. Creó un dispositivo para captar emociones sepultadas. Ante un grupo o una sola persona, cazaría únicamente la imagen de lo que verdaderamente pensaban o sentían. Le excitó el solo pensar en simuladores desnudos.
Ahora que ya todo estaba listo, recorrió cada uno de los momentos. La obra central de la expo tenía casi las mismas dimensiones que el Guernica de Picasso, y recogía dos hechos memorables de la historia de Cuba: Heberto Padilla leyendo su autocrítica, y el juicio a Arnaldo Ochoa. Además de Padilla y Ochoa, todos los presentes estaban despojados de disfraces.
Quienes asistieran a la muestra verían desnudos de marchas del pueblo combatiente, mesas redondas, reuniones del CDR, de la juventud y el Partido. También aparecía arengando el señor muy viejo, el del cinismo enorme. Y la masa enardecida gritando su nombre.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Conjura de necios

Una flotilla, fuegos artificiales que se ven desde el Malecón, la planificación de un concierto para desviar la atención, y agresiones a corresponsales de AP que intentaban hacer su trabajo.
Esto es Cuba. Una isla secuestrada hace casi ya 53 años por un señor muy viejo, con un cinismo enorme. Que sigue ahí, tras cinco décadas, aupado por dóciles y deshonestos discípulos.
A muchos de ellos se les pudo escuchar en un contubernio que se hizo llamar Los medios alternativos y las redes sociales. Nuevos escenarios de la comunicación política en la era digital.  Da risa saber de lo que hablaron allí los pupilos del viejo señor: conspiración trasnochada, conjura de necios.

Caricatura tomada del blog Entendiendo el caos, de Garrincha.